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jueves, 24 de abril de 2014

COLABORACIÓN DE ISABEL BENAVIDES "LA AUTOEFICIENCIA COMO FUENTE DE MOTIVACIÓN".

Hoy colabora como blogger invitada en este blog Isabel Benavides. Experta en Coaching, Networking, Managing y, sobre todo, alguien que sabe muy mucho sobre Gestión de Equipos y Liderazgo y que cumple con el ejemplo, avalada por unos resultados increíbles, no en vano es una gran empresaria de éxito, gracias sobre todo a su gran gestión de equipos y de capital humano... llena de una fuerza y una frescura que se ha convertido en modelo de negocio. 

Os recomiendo que, si no lo habéis hecho ya, clickeéis sobre su nombre y visitéis su sitio porque no tiene desperdicio y está lleno de auténticas joyas del blogging. 

Os dejo con su post titulado "La autoeficiencia como fuente de motivación".

Gracias Isabel por aceptar mi invitación a dejarnos disfrutar, en completa exclusiva, de una más de tus joyas!!!.


¿Cómo lograr que nuestro equipo sea autoeficaz y esté más motivado? 


Cuando estaba en el colegio, era de las peores alumnas de clase. Siempre estaba en los últimos puestos con las peores notas, y una falta de concentración muy grande. No estaba nada motivada y odiaba estudiar. Me presionaban para sacar buenas notas, me reñían, y las lecciones debían de entrarme a palos porque en cualquier momento podría repetir curso escolar. Mis padres realizaron una importante inversión de dinero en mí pagando a profesores particulares para poder sacar adelante el curso académico, pero era en vano. Era mala, muy mala estudiante.


Las creencias sobre mis capacidades de comunicar de forma escrita y oral, era de incapacidad absoluta. Nunca pensé que con el tiempo iba a dar conferencias y comenzar a hacer mis pinitos escribiendo. ¡Quien me ha visto y quien me ve! Aunque he de decir con toda la humildad del mundo que tengo que mejorar muchísimo, sobretodo por respeto a mis oyentes/lectores.

Los tres últimos años de el colegio pegué un cambio radical, me rodearon personas increíbles de las que aprendí mucho. Rosa, Carolina y Cynthia con sus temas filosóficos, nuestra música profunda y apreciábamos el arte y teníamos una creatividad escalofriante. Vale me enseñó a apreciar las artes escénicas y admiraba su capacidad de liderazgo. Yuly me enseñó a que con energía y sonrisa se puede conseguir lo que quieras y puedes ser buena en todo trabajando con entusiasmo e ilusión. Gaby y Gissella me enseñaron a estudiar, admiraba su capacidad de aprendizaje, comunicación y de trabajo en equipo. 

El entorno es importante para poder mantenernos en un estado de motivación continua. Esos tres últimos años de colegio, fui de las mejores alumnas de clase, rondaba entre los 3 primeros puestos. ¡Estaba motivada y me gustaba aprender!

Ingresé a la facultad de Ingeniería y fui de las alumnas más brillantes con notas impecables. Estaba muy motivada, me encantaba lo que estudiaba. Quise complicarlo aun más y me fui a Barcelona a terminar la carrera, pero con motivación, ilusión y mucho entusiasmo pude sacarlo adelante. 

Os cuento mi historia porque está muy relacionada con el concepto de AUTOEFICACIA. Somos autoeficaces cuando creemos en nuestras capacidades para organizar y ejecutar las acciones que sean necesarias para cumplir nuestros objetivos.

Se han realizado estudios que señalan que la gente que desarrolla la autoeficacia son mas perseverantes, mas constantes, autoexigentes y piden tareas de mayor dificultad. Son capaces de conseguir el éxito a pesar de cualquier obstáculo que se encuentren en el camino.

¡Muy fácil! Os daré 3 consejos:

Sobre la base de la experiencia directa. Si tenemos a un miembro de nuestro equipo que no se siente muy eficaz en alguna de sus funciones, debemos de darle un reto pequeño para que realice esa función con éxito.

Debemos de hacerle tener una experiencia directa y que consiga un resultado positivo. Con pequeños logros, irá cambiando sus creencias y aumentará su autoeficacia.

También podemos ir introduciendo experiencias indirectas. A veces solo con observar cómo el resto de el equipo realiza una actividad nos hace cambiar nuestras propias creencias sobre nuestras capacidades, como me sucedió a mi observando a mis amigas del colegio, si ellas eran buenas yo también quería serlo.

Finalmente, otro truco que os puedo dar, es utilizar la persuasión verbal. Por ejemplo, decirle a nuestro equipo que creemos en sus capacidades, que confiamos en ellos y que sabemos que pueden salir adelante y conseguir el éxito. 

Como Jefes, debemos de entender que las creencias de autoeficacia de nuestro equipo, influyen directamente en la motivación y desempeño. Debemos de ayudarlos a generar creencias que les permita liberar ese potencial que llevan dentro.


martes, 21 de enero de 2014

EL LIDERAZGO SEGÚN MAR COGOLLOS ( CHARLA CON LA DIRECTORA DE AESLEME ).

La semana pasada, visité a Mar Cogollos, en las instalaciones de la asociación AESLEME (Asociación para el estudio de la lesión medular espinal), de la que es Directora; donde conversé con ella sobre diferentes cuestiones relacionadas con mi próximo libro y, como prólogo a ello, mantuvimos una interesantísima y animada charla sobre diferentes aspectos del liderazgo.

Comenzamos hablando sobre los pilares básicos que, según su opinión, deben de soportar al liderazgo:

“En cuestión de liderazgo, creo que es básico predicar con el ejemplo.

La juventud necesita buenos valores para poder ser mejores personas, de esta forma se comportarán mejor en la empresa, con su familia, serán mejores conductores, etc. Los valores valen para todo. Lo creo por encima de todo.

Las nuevas generaciones están con los valores cambiados. Antes los valores los daban, los padres, la familia, luego el grupo de iguales. Pero ahora mismo, con lsa nuevas tecnologías que nos han invadido (televisión e internet), todo vale y ellos se lo creen. Yo cuando hablo con mis hijas les digo: - ¿Pero esto quién te lo ha dicho? -... - Lo he visto en internet - y yo les digo - pero es que no todo lo que está en internet es de verdad. No todo lo que hay ahí es válido”.

Hablamos del liderazgo que ejercen los personajes públicos.

“Yo por ejemplo a los políticos los regaño muchísimo. Cuando me invitan a algún evento aprovecho cualquier ocasión para darles un tirón de orejas. Creo que las personas atendemos por modelado, por imitación. Cuando eres joven buscas tu referencia en los actores, los cantantes, los deportistas. Esos son tus líderes. Pero cuando te haces mayor, la cosa cambia y te fijas más en otra clase de personas como pueden ser los políticos. ¡Pero con la que está cayendo ahora!. En todos los sitios están saliendo casos de corrupción. Da igual que sean Gobiernos locales, autonómicos, central, un partido u otro. En todos estamos viendo casos de corrupción. El ejemplo que se da a la sociedad es que si los que tienen el poder y se llevan el dinero que aportamos todos, que está destinado a mejorar la sociedad, la sanidad, la educación y todo; pero luego quieren que paguemos impuestos y no defraudemos, pues es un mensaje que está distorsionado porque la gente dice si éste se lo lleva “crudo” ¿por qué tengo yo que pagar impuestos, etc.?. Entonces, yo le digo: - No estáis dando ejemplo y hay dos cosas que hacéis mal -: 

1) Todo lo que ha hecho el anterior es malo por sistema. Y no puede ser que cada vez que salta un caso de corrupción estemos con el “y tú más”.

2) Hay ciertos temas como son la sanidad, la educación, la justicia (con el código penal) que no podéis estar cambiando cada vez que llega uno. Tiene que haber consenso entre los grandes partidos y entre todos los que nos representan en el congreso. No puede ser que cuando gobierne uno haga su ley de educación y luego venga el otro y la cambie… y es que está visto que ningún alumno hace una etapa continuada en el sistema educativo. Y ¿Cómo se puede valorar si nuestro sistema educativo es bueno, si un estudiante pasa por 3 sistemas nuevos, como mínimo, a lo largo de su vida?... Y en el tema de la sanidad lo mismo”.

Mar apunta que el liderazgo actual tiene un enemigo muy grande en la forma que tienes los líderes actuales de comunicar:

“Creo que el liderazgo en la sociedad adolece de falta de comunicación y los políticos, por ejemplo, no comunican bien las cosas, sean buenas o malas. Uno dice una cosa y el del partido contrario dice justo lo opuesto y el que está en casa ya no sabe si lo que ocurre es bueno o malo, porque según unos es bueno pero según otros es malo. No puede ser todo tan subjetivo. Creo que a nivel interno se puede debatir todo lo que se quiera pero creo que se han de tomar decisiones y transmitirlas en consenso para dar un mensaje sólido a la sociedad.

Y en las empresas pasa lo mismo. Hay veces que no se saben comunicar las cosas bien a los trabajadores. Cuando se toma una decisión desde arriba, se ha de hacer una comunicación vertical. De arriba a abajo. Para evitar los corrillos con el qué se ha dicho o se ha dejado de decir. Hay que ser claros desde el principio. Conseguirás que la gente trabaje contenta”.

La forma de motivar de Mar Cogollos:

“Uno de mis primeros trabajos fue como Directora de RRHH en una cadena de supermercados. Estaban ubicados en pueblos por la periferia de Madrid. Recuerdo cuando había que hacer inventario, yo me iba a hacerlo con los trabajadores y ellos no entendían nada. Luego tras el inventario les invitaba a cenar porque yo creo que la empresa estaba pidiendo un extra y lo justo era que ésta respondiera de la misma forma.

Creo en las personas. Si tienes buena gente, la sabes motivar, la sabes entender, la ayudas… pues todos trabajan contentos. Yo por ejemplo tengo ahora mucha predominancia femenina en mi plantilla (la de la asociación) pues es fundamental que se permita conciliar. Yo creo cada uno, dentro de cumplir con su horario total de horas a la semana, puede hacerse su propio horario. Y es que ¿Cómo no vas a permitir a una persona que vaya a ver la función donde actúa su hijo o que lo lleve al psicólogo, etc.?.”

Mar lleva el liderazgo en la sangre y lo deja patente en cada cosa que cuenta. Todo lo explica y lo narra con total naturalidad, como algo normal y que todo el mundo sea capaz de desarrollar, pero al oírla es inevitable darse cuenta que es alguien muy especial y que no todo el mundo tiene ese don que solo personas como ella tienen.

“Mi primer trabajo tras el accidente fue de psicóloga en la unidad de lesionados medulares del Hospital La Paz. Me lo ofrecieron pero yo no lo tenía claro al principio, porque yo soy psicóloga industrial y no psicóloga clínica, y sobre todo, a mí me cuentan un problema y me lo llevo a casa, me cuentan dos y dos que me llevo a casa. Me dije yo lo voy a intentar y voy a ayudar y estaré mientras esto no me afecte demasiado.

Y claro, yo llegaba con mi bata blanca y entraba en la habitación y decía: - ¿Pero bueno vagazos que hacéis todavía ahí tumbados? -. Y entonces para ellos y sobre todo para ellas que vieran a una persona con el pelo modelado, maquillada, con una tetraplejia (que era una lesión más grave que la de muchos de ellos)… pues imagina. Pero no solo eso, sino que yo mi embarazo de mellizas lo pasé trabajando en La Paz”.

El de Mar fue el primer caso en el mundo de embarazo de mellizas en una persona con lesión medular. 

“Instauré algo muy importante, porque cuando hablamos de pacientes estamos hablando de personas. Conseguí juntar a cada especialista y que se reunieran, mínimo una vez al mes, para hablar sobre cada paciente y de cómo lo veían. Era básico porque hasta entonces cada uno iba por su lado.

Los pacientes veían que con mi tetraplejia venia a trabajar, que me había casado, que me quedaba embarazada y entonces era el modelo para motivar.

Recuerdo que compré a las chicas parapléjicas un estuchito de estos de maquillaje, estilo “señorita Pepis”, y les enseñaba a maquillarse…”

En algunas paraplejias y sobre todo tetraplejias el manejo de los miembros superiores presenta cierta dificultad e incluso inmovilidad absoluta.

“…Y me decían en el hospital: - pero eso no son tareas de un psicólogo - y yo les decía: - Me da igual. Yo estoy aquí para mejorar la autoestima de estas personas sea como sea -.

“Para mí lo fundamental era que la gente se mirara al espejo y se viera un poco mejor. Bastante es que se vea en silla y que no pueden hacer esto o lo otro. No dejaba a nadie que bajara el gimnasio sin afeitar, sin peinar. Venía el celador de turno y los sentaba en la silla ahí sin asear ni nada y yo les decía - Mira perdona, o les das media hora para que se puedan lavar, lavarse los dientes, etc.; o bien vienes media hora más tarde -. Y todo es porque creo que la rehabilitación empezaba ahí. Uno no puede bajar con la legaña y hecho un cromo que te vea todo el mundo”.

Mar me cuenta cómo nació AESLEME.

“Pasó que hubo un cambio de gerencia en el hospital y no querían un psicólogo allí. Encima estuve la mayor parte del tiempo trabajando gratis porque habían retirado la partida destinada a esa función. Pero claro, yo tenía un compromiso con cada paciente y eso no tenía nada que ver con los presupuestos y con los gerentes. Si trabajé casi dos años y prácticamente solo cobré un mes, no era culpa suya”.

Entonces me ofrecieron el proyecto de AESLEME. Me gustó porque empezamos desde cero en el despacho del catedrático de la universidad, en un trocito de despacho con una mesa y un teléfono. Empezamos a llamar a los coles, primero yo y luego fuimos otras dos personas más. Actualmente tenemos en nómina a 13 personas y un total de 150 colaboradores externos dando conferencias todos los días en España, estamos presentes en 10 comunidades autónomas. Con lo cual, me siento muy orgullosa, comenzamos con 3.000 euros y ahora hemos crecido exponencialmente. Yo siempre he llevado AESLEME como una empresa. Siempre he considerado que toda persona que da una conferencia tiene que cobrar porque los voluntarios te duran dos días. Además es importante que la gente se sienta que está haciendo un trabajo y que le están pagando por él.

Lo bueno es que al comenzar desde cero modelas tu empresa de acuerdo a los ingresos que te van llegando. Así cuando conseguía un patrocinio con alguna entidad, decía: - Bueno ya tengo para Ávila y ahora para Madrid… - y así es como hemos ido creciendo poco a poco.

También es cierto que de una forma u otra acabas haciendo de todo. Hay que dar una conferencia pues se va, hay que pedir dinero pues se va. Al final no te aburres. Es un trabajo tan variado que es muy bonito. Pero me gusta mucho estar pendiente de ellas (en referencia a su equipo). 

Actualmente estoy trabajando en delegar más. Les cuesta pero yo les digo que la asociación no puede depender exclusivamente de Mar Cogollos (sonríe). Creo que todos somos AESLEME.

Hay que ser imaginativos para obtener recursos con el afán de no despedir a nadie. Este año nos hemos reducido algo de jornada, con su parte proporcional de salario, para poder afrontar la situación actual. Pero es muy importante distribuir el trabajo de cada persona. Que los picos de trabajo de unos se puedan cubrir con momentos de trabajo más bajo de otros y viceversa. Hay que delimitar muy bien las funciones y hacer responsable a cada uno de las suyas. Procuro generar que haya empatía entre todos los miembros del equipo, que haya respeto y que en esos momentos de tensión, que hay en todas las empresas, que se trate a todo el mundo con educación y respeto.

Ante todo en una empresa uno debe de sentirse a gusto. Creo que en las personas y creo que cuando las personas están contentas trabajan mejor. 

Como decía antes hay que dar ejemplo. Nosotros somos auditados para que nuestras cuentas sean públicas, más con todo el escándalo que está cayendo con algunas ONGs. Pedimos que nos auditara Fundación Lealtad, como fundación transparente. Porque creo que no sólo hay que ser bueno sino parecerlo”.

Como se ha de liderar según Mar Cogollos:

“Creo que hay que aprovechar los talentos que uno tiene y reinventarse los que no tiene.

Saber delegar.

Repartir el juego.

Saber los talentos de cada uno.

Comunicación.

Dar oportunidad de mejorar.

Cuando alguien lo hace bien decirlo al igual que cuando lo hace mal no dejarlo pasar para que se pueda solucionar, buscando la crítica constructiva, sin hacer daño a la persona.

Sobre todo que las personas vean que aparte de un trabajo, pueden tener una vida personal compatible. Que la vida profesional y personal de cada uno sea flexible para encontrar el balance exacto.

El liderazgo se puede llevar en una empresa, en una fundación y cualquier ámbito de tu vida”.


“Yo pondría en una silla a todo el mundo para que vieran como se ve el mundo sentado en ella.

Los que estamos en silla somos “microválidos” porque hacemos lo mismo pero con menos cosas. 

Al sentarte en una silla aprendes:

A valorar lo que tienes, que no lo valoras hasta que te falta y al mismo tiempo te das cuenta de las cosas que puedes hacer en positivo y en negativo. La gente se da cuenta que se pueden hacer ciertas cosas que pensaban que no eran posibles en una silla y, por otro lado, se descubren aquella cosas a las que no puedes acceder y nunca habían pensado en ellas. De esta forma se tiene mayor respeto.

Con todo eso la gente se pone a tu altura en todos los sentidos, tanto literal como figurado, porque en la silla te das cuenta que todo el mundo está a una mayor altura que tú y cuando te hablan es importante mirar cara a cara y a la misma altura. La gente que conoce esto… no duda en agacharse para hablar contigo y eso es muy valorable”.

Para terminar, me habla sobre su trabajo y la función social que representa:

“Mi trabajo es un trabajo bonito, porque es para salvar vidas. El dinero que conseguimos es para que menos personas sufran o personas que tienen una discapacidad vengan a ti y les hagas ver lo positivo. Cuando viene a casa una familia, se van y dicen - …bueno pues parece que la cosa no sea tan mala, ¿no? -. Y les digo que es cierto que hay cosas que te cuestan más o tardas más en hacerlas, pero no tienes que renunciar a hacer deporte, a tener un trabajo, a tener amor,…

En todo este tiempo hemos llegado a 4.000.000 de escolares. Algunos ya son universitarios. Cuando alguno me para por la calle y me dice - ¿Te acuerdas de mí? Estuve hace 15 años en una de tus charlas - ¿Cómo me voy a acordar de él?... pero me llena de orgullo escucharles decir que gracias a aquella charla ahora no conducen cuando beben y que siempre se ponen el cinturón de seguridad".

Sin ninguna duda Mar Cogollos es un claro ejemplo de los fundamentos del liderazgo 2.0 y una gran experta en motivación 

¡Gracias Mar por la clase magistral, individualizada y personalizada, de liderazgo que me ofreciste y por tu hospitalidad y simpatía!.

sábado, 23 de noviembre de 2013

¿SON DESMOTIVACIÓN Y COMPETITIVIDAD TÉRMINOS OPUESTOS?


El pasado Verano, se publicaba un estudio realizado por la consultora Koerentia que analizaba "El estado emocional de las empresas españolas". Un total de 3.800 empleados de 171 empresas afincadas en seis ciudades españolas confirmaban con sus respuestas la preocupación de los trabajadores españoles ante el actual escenario socio-económico. 

- Un 36’2% de los trabajadores creía que sería despedido en 2013. 

- 8 de cada 10 trabajadores estaba a disgusto en su actual empleo. 

- El 63’1% de los encuestados admitían que estaban profesionalmente estancados. 

- Tan solo un escueto 23’1% reconocía tener la motivación suficiente para explorar otras oportunidades laborales. 


Desde luego, los datos son demoledores, se miren por donde se miren, e invitan a que todos nos cuestionarnos qué hacemos mal. No creo que haya que echar la culpa exclusivamente a la crisis, ella solo provoca que se destruya empleo y que los que están desempleados tengan más difícil el acceso al mercado laboral. Pero que 8 de cada 10 trabajadores esté a disgusto en su empresa no es directamente atribuible a los rigores económicos.


Creo que lo que sí ocurre es que nos excusamos en ella para "esconder" muchas carencias. Muchas empresas pierden talento a raudales y eso no es achacable directamente a los problemas en la economía sino a falta de habilidad para retener ese talento. No se sabe jugar con la retribución variable, con el salario emocional o la creación de una identidad de grupo, donde motivar y hacer sentir al trabajador confortable con su entorno, solo por poner algunos ejemplos. No se saben alinear los compromisos y valores del individuo e integrarlos en los del grupo al que pertenece.


A mi juicio, esto es un déficit muy importante que tiene la empresa española. Dejamos de ser competitivos por nosotros mismos... porque existe mucha desidia y sentimiento de frustración en muchos empresarios... y si los que están llamados a motivar y liderar están hastiados y frustrados... mejor apagamos la luces y nos vamos todos para casa.

Uno de mis antiguos mentores decía hace unos años: "Hay que tener muy claro lo que nos traemos entre manos, que no hemos venido aquí a jugar a las oficinas".

Creo que esa frase se podría actualizar, en los tiempos actuales, en algo así como que no hemos venido a jugar a los "Jefes y las Secres", empezando porque ese concepto está totalmente obsoleto y pasado de moda, y ahora el directivo o empresario ha de demostrar los galones ejerciendo liderazgo, basado en motivar y mejorar sus equipos para obtener el máximo rendimiento y la máxima satisfacción emocional de los miembros que los componen.

Es hora de que todos nos concienciemos que la forma de liderar ha cambiado totalmente. El directivo y empresario que no se recicle está condenado al más absoluto fracaso.

Un saludo y feliz día.

miércoles, 3 de julio de 2013

TE VAS TÚ O TE DESPIDO YO... ¿DE QUIÉN ES LA CULPA?.

Esta tarde, mientras estaba yo realizando una tarea en casa, me vinieron a la memoria un par de frases que alguien, a quien aprecio profundamente, me dijo una vez: "Cuando una persona se marcha voluntariamente de una empresa es culpa exclusivamente de su jefe" - entonces ¿cuándo es despedido influyen otros factores? - pregunté yo - "No, cuando es despedido también".

En el segundo caso, la explicación es muy sencilla. Alguien que ha permanecido en un puesto por un tiempo superior a un año de antigüedad y es despedido, lo es, casi con total seguridad, a causa de que su jefe no supo mantener su motivación, inspirar su espíritu y/o no supo marcarle correctamente los objetivos necesarios para su desarrollo profesional.

En un año hay tiempo más que suficiente para darse cuenta si un empleado es apto o no para el puesto seleccionado y, salvo despidos disciplinarios, un cambio de "actitud" de un empleado, pasado ese año, será atribuible a un error de apreciación o una mala gestión de su desempeño por parte de su superior en el "periodo de prueba" (y no me refiero al que aparece en contrato, sino al que la empresa precisa para que el empleado genere valor añadido, una vez se ha asentado y/o formado).

Y en el caso primero, pues con un poco de sentido común se puede llegar a la misma conclusión.


Si alguien se marcha es porque no ha encontrado el espacio suficiente para desarrollarse, para sentirse comprometido/a con el proyecto, porque no encuentra las posibilidades de hacer carrera dentro de la organización, etc.

Y da igual que se marche para mejorar económicamente o para optar a una posición mejor. Que un profesional talentoso abandone una empresa, es un fracaso para ésta a nivel de gestión de Capital Humano. Cuando alguien está contento y satisfecho en su trabajo, no escucha ofertas. Los "Head Hunters" no tienen nada que hacer, por mucho que ellos presuman de persuadir a los candidatos y de convencer, a quién sea, a toda costa. Alguien que se deja persuadir, por muy feliz y contento que parezca estar en su puesto, lo hace porque su satisfacción no estará colmada y habrá una pequeña fisura en su ego profesional, por muy pequeña que ésta sea, que le hará cuestionarse si no estará mejor en otro lugar. En esa pequeña hendidura es donde el buen profesional del reclutamiento araña y ahonda para hacer su trabajo y terminar reclutando al candidato para la empresa de su cliente.

¿Por qué pensaba y venía a mi mente todo esto justamente mientras realizaba una tarea casera?.

Pues porque cuanto más ingrata es una ocupación, más influye en ella el liderazgo y la motivación.

Resultó que en medio de una tarea poco considerada socialmente (a pesar de no estar exenta de dificultad y habilidad), descubrí que se confiaba en mi aportación y se consideraba su valor añadido, con la consiguiente dosis de satisfacción personal.

No sentirte un experto de una disciplina y que confíen en ti es algo que te llena de orgullo. Porque significa que no lo debes de estar haciendo tan mal como creías. Si además esa disciplina (que reconoces conlleva su dificultad) no es de las que más te agrada realizar, pues que motiven y halaguen tu resultado es importantísimo para que no caigas en la más absoluta desidia.

Eso es lo que marca la diferencia para que, a pesar que no te guste algo, lo realices con "agrado" y te "apetezca" repetir, sintiéndote involucrado y comprometido con dicha tarea.

Si eres un profesional en tu puesto de trabajo, es normal que el simple hecho de desarrollarlo ya te haga sentir bien, pero el liderazgo y la motivación que ejerzan sobre ti, establecerá la frontera entre tú y los potenciales "Head Hunters".

Hará que en momentos de zozobra económica y empresarial, cuando la compañía a la que representas tenga que tomar algunas medidas no "populares" y tengamos que realizar esas tareas poco agradables que muchas veces nos gustan menos, que en momentos en los que los incentivos económicos se ven recortados y cuando tu empresa tenga que demostrar que gestiona talento y no tan solo recursos humanos, que está dispuesta a salir del "cortoplacismo" y a apostar por el largo plazo, no solo en incrementar su Capital Patrimonial, sino también en incrementar la calidad y el valor de su Capital Humano; hará que decidas seguir respondiendo con un "no me interesa" a esos "Head Hunters".

A estas alturas, no sé que tarea casera, te habrás imaginando estaba desempeñando, querido lector, pero te aclaro que yo hablaba de una tarea del hogar, en concreto la del...

"Noble arte del planchado".

Lo que para algunos, es "esa tontería que es cosa de mujeres" (cada vez menos piensan así, afortunadamente) y lo que para otros muchos, es una tarea más del hogar, que en tiempos de crisis vuelve a ser asumida, en muchos hogares, por el departamento logístico familiar, cuando en mejores tiempos estaba siendo un servicio externalizado.


Así pues, planchaba yo, esta tarde, cuando me encontré una camiseta infantil con un nombre desconocido. Pensé: ¿Se nos ha colado una prenda de otro niño en la lavadora sin darnos cuenta?. Mi mujer y yo solemos revisar a diario las mochilas de los niños para evitar errores y si alguna vez ha llegado algo equivocado, solemos contactar con los padres del interesado y lo devolvemos "ipso facto". Tras comunicárselo a mi mujer, me dijo que sí, que no había problema que estaba todo controlado. Era de un amiguito que se lo había prestado a nuestro "peque" porque no tenía ropa de cambio en un cumple.

Entonces pregunté: "¿Sabes que estaba en mi montón de plancha?". Ella asintió sin ninguna duda.


En ese preciso instante, tome conciencia de que había sido señalado como el representante familiar para demostrar el estilo de marcado y planchado de mi familia. Mi mujer, que como la gran mayoría, en estos casos hubiese realizado ella la tarea, para evitar "defectos de forma" en el producto final, puso en esta ocasión toda su confianza en mí.

He de decir que me sentí como un Michael Jordan, cuando su equipo le buscaba para lanzar un tiro decisivo o como cuando su entrenador, en un tiempo muerto, preparaba una jugada exclusiva para que él anotara la canasta decisiva que diera la victoria a su equipo justo en el pitido final del partido.

Pero sobre todo constaté que se aprende a liderar y a ser liderado en las cosas cotidianas y más habituales de la vida diaria.

Que nadie se equivoque, porque ahí es dónde está la auténtica universidad del liderazgo y la motivación. Por mucha teoría y mucho máster que exista. La habilidad y el carácter se tienen o no se tienen.

Mi mujer me ha dado una lección de motivación, sin quizás ella misma pretenderlo (o quizás sí y me lo he tragado ;-), alimentando mi ego masculino y haciéndome sentir competitivo y protagonista. No hay mejor forma de que alguien se comprometa con algo que dándole el rol más importante y demostrarle que alabamos y confiamos en su técnica.

Siiiiiiiiiiiiiiiií, lectoras del sexo femenino, estamos hablando de planchar una simple camiseta de algodón y no de pilotar una nave espacial con los ojos cerrados o salir de una caja fuerte esposado y con una camisa de fuerza al estilo Houdini... pero los hombres somos así de básicos y primitivos.


Pero dejémoslo estar aquí, de momento, que entramos en la discusión de las habilidades de liderazgo entre sexos... y eso es algo de lo que intentaré hablar en otra entrada.

Gracias y saludos.



lunes, 24 de junio de 2013

MOTIVA TU ENTORNO... EJERCICIO PRÁCTICO (SACA EL LÍDER QUE LLEVAS DENTRO)

Me preguntaba alguien, en una reunión social, hace unos días, acerca de un correo mío que había recibido, anunciando el inminente estreno del libro "Human Resources Ladership" (en el que colaboro con un capítulo); si me había focalizado en Recursos Humanos en el momento actual.

Y yo respondía que nunca había dejado de estar focalizado, al igual que te ocurre a ti, querido lector, y al resto de gente que nos rodea. Y no digo esto, porque todos los que me leáis seáis profesionales liderando equipos, ya que me consta que este blog es seguido por personas dentro de todos lo niveles profesionales, sino porque cualquier persona, por el hecho de ejercer una actividad profesional o laboral, ya está interactuando con otros profesionales o agentes laborales, que son en sí mismos Recursos Humanos como tal.

No es, por tanto, necesariamente imprescindible ser un líder para gestionar Capital Humano. Sí es cierto que la persona que lidera asume ese rol, porque obviamente, si se lideran personas, se está gestionando Capital Humano. Con lo cual, desde el momento en que alguien tiene personal bajo supervisión (que no a sus órdenes), una de sus tareas es focalizarse en gestionar personas. Si no lo hace así, el equipo no funcionará. Pero dentro de cada equipo se interactua (o al menos debe interactuarse) entre cada uno de los miembros, y por tanto, cada individuo perteneciente a un grupo gestiona RRHH, al igual que hace el resto de sus compañeros de equipo. Que exista una buena química de grupo no es solo resultado de la gestión directa del líder de ese equipo. Todos los individuos que lo forman influyen en esa gestión.


De igual forma, le explicaba a mi interlocutor que uno de los apartados de la gestión de personas es la motivación y, que por ende, cualquiera capaz de aportar una dosis, por pequeña que esta sea, de esa "medicina" que necesitamos los seres humanos, llamada motivación; interactua con Capital Humano y, por tanto, de alguna forma  se focaliza en Recursos Humanos.

Por ello, no ha cambiado mi actividad, sino que continuo y seguiré haciéndolo, mientras desarrolle una actividad profesional.

Y ahora, puede que tú, querido lector, estés algo sorprendido, preguntándote si tú realmente has hecho algo, alguna vez, para motivar a tu entorno laboral y ni siquiera te has dando cuenta. Puede que estés llegando a la conclusión que todo este "rollo" del liderazgo, la motivación y términos similares, parecían ser tareas que correspondían a tu jefe, que de paso, para eso le pagan más que a ti. Pero, también, puede que estés pensando que si es cierto todo esto, te gustaría saber cómo hacerlo de manera más evidente o efectiva. Saber qué se siente cuando ves que las personas se motivan con lo que haces. Que, en el fondo, te gustaría influir en tu entorno, pero que nunca has tenido la oportunidad de hacerlo o nunca te has preocupado realmente, porque crees no estar preparado/a u otro tipo de pensamientos que te pueden estar limitando, porque nunca nadie te dijo que todo esto tuviera que ver contigo. Lo mismo, a veces, has pensado en transmitir tus ideales, hacer que otros crean lo que tu crees, pero honestamente, por timidez, por modestia, por desidia, porque no hay buen ambiente dentro de tu departamento, etc. no lo has desarrollado. ¿Para qué? si no tenías nada que ver con Recursos Humanos ni esperabas que te promocionaran. ¿Te has planteado que quizás si cambias tu forma de proceder dentro de tu grupo, el resto te vea de forma diferente y aunque solo sea por beneficio propio, mejorar tu entorno mejorará tu autoestima, la calidad de tu trabajo y por consiguiente tu calidad de vida dentro de tu entorno laboral?.

Seas una persona recién graduada, con poca experiencia laboral o alguien con algunos años de bagaje a sus espaldas no tener alguien a tu responsabilidad (que repito de nuevo no es lo mismo que tenerlo a tus órdenes), no es motivo para desentenderte de la gestión del Capital Humano de tu lugar de trabajo.

Para empezar debes preguntarte: ¿En mi vida me dejo liderar o lidero?.

¡Ojo!!! que ahora no hablo de tu vida laboral. Para empezar tienes que ver si eres alguien que influye en los demás de modo aparente.

¿Los demás tienen en cuenta tus opiniones? ¿Te piden consejo? ¿Te escuchan?.

Si es así, ya estás ejerciendo como líder sin que quizás lo sepas. Posiblemente seas el líder de tu círculo de amigos o de tu familia, así que laboralmente solo necesitas poner un poco de empeño y no te será complicado aportar valor añadido a tu grupo.

Aclaremos que no se trata de hacerle la competencia a tu jefe ni tampoco la pelota, sino de demostrar tu valía, tu peso en el grupo y sobre todo tus cualidades para mejorar y colaborar con los demás para ofrecer lo mejor de cada uno. Es bueno que exista una competencia sana entre vosotros, pero las rivalidades nocivas y mal entendidas lo que consiguen es debilitar vuestra fuerza y ahí es donde tú puedes aportar mucho. Trabaja para ayudar al resto e igualmente agradece la ayuda que te brindan los demás. La reputación de un departamento es de todos y cada uno de sus miembros pero tan solo se necesita un solo individuo para arruinar el trabajo de todo el conjunto.

¿Qué ocurre si has respondido negativamente a las 3 preguntas anteriores? Bien, mira a ver si tienes hijos (bueno... me imagino que no hará falta que mires... y que si los tienes lo tendrás muy presente y al haberte hecho esta pregunta, habrás respondido afirmativamente de inmediato. Si has dudado, creo sinceramente que tienes un serio problema y no concrétamente en la gestión de personas sino en el ámbito familiar. El cualquier caso, será mejor que no sigas leyendo :-)). En fin, si tienes hijos, pues mucho o poco estás liderando. Las tareas y deberes paternos son un buen ejercicio de liderazgo y la mayoría de padres o madres pueden dar fe de ello. Si has cuidado alguna vez de algún menor sin que sea hijo tuyo y has sobrevivido, también puede valer para empezar.

Si no te sientes dentro ninguna de las "categorías" anteriores, no te preocupes, te propongo un ejercicio práctico (que vale para todo el mundo pero que será aún más revelador para aquellos que nunca han experimentado un rol de liderazgo):

Es ideal para deportistas a los que les guste el "running" (correr), ciclismo, o similar... pero es válido incluso para aquellos a los que les gusta caminar a diario u ocasionalmente. Si no te encuentras en ninguno de estos casos, simplemente escoge un día y sal a dar un paseo.

Es recomendable que escojas una zona transitada. Un parque, un paseo, una avenida; donde vaya gente habitualmente a hacer ejercicio (andar, correr, patinar, montar en bicicleta, etc.).

Ahora piensa cómo va la gente ¿La has observado?. ¿Te has fijado?.

Bien, lo mismo no lo has hecho, pero no te mortifiques por esto, la gran mayoría hace como tú, caminan cabizbajos sin mirar al frente ni con quién se cruzan. Y aquí radica la clave de este "experimento". Vas a hacer magia sin necesidad de polvos mágicos, con tan solo tu fuerza y magnetismo.


Cuando comiences tu caminata o ruta y te cruces con alguien, haz un gesto evidente de empatía. Yo soy "runner" (corredor) y suelo hacer un "ok" con el pulgar levantado cuando me cruzo con otro "runner" o ciclista, incluso lo hago con personas que van andando. Es una clase de saludo, una muestra de respeto por lo que hace la otra persona. Es como decir: "¡Eh!, valoro lo que haces, sé que supone un esfuerzo, ánimo y sigue... ¡Dale más fuerte!!!.

También puedes hacerlo con la gente que está sentada en los bancos y te observa al pasar.


Encontrarás que hay gente que no te mirará... otra que, precisamente tu gesto, les llamará la atención y te escudriñarán con sorpresa, pero de forma algo rara (como pensando ¿De qué manicomio se ha escapado este/a loco/a?). Y otros muchos que cambiarán su gesto. Liderar supone influir en los demás, transmitirles tu entusiasmo, contagiarlos para que den lo mejor de sí. Vas a poder vivir auténticas experiencias muy enriquecedoras y sorprendentes: Arrancar una sonrisa, observar como aceleran el ritmo como respuesta a tu estímulo, como te devuelven el gesto, como se adelantan a tu saludo en la siguiente vuelta y te lo devuelven, si no lo han hecho antes, como te animan a ti también. Incluso como se te unen y comienzas una amena charla. Se puede acabar haciendo "amigos" en una salida. Pero como poco, la próxima vez que te encuentres con alguno de tus "seguidores" te devolverá el gesto casi con toda seguridad, acompañándolo con la consiguiente sonrisa.


¿No crees que esto es algo "grande"?. Has contribuido a hacer que todo tu entorno sea, cuanto menos más humano y que no parezca como si estuviera habitado por simple autómatas.

Todo eso se puede conseguir, simplemente, interactuando de forma empática y positiva. En un entorno laboral se puede hacer lo mismo.


Hasta aquí puedes realizar el test en, lo que podemos llamar, su nivel I (para principiantes), pero se puede pasar a un nivel II (para iniciados).


Si eres deportista habitual y has competido, puedes coger uno de tus dorsales usados, si no es así, puedes utilizar una cartulina. Escribe en el reverso  del dorsal o en la cartulina un "slogan" que te parezca motivador. Puedes elegir el que quieras... pero piensa en lo que a la gente le gustaría leer.


Yo en alguna ocasión he usado un lema "anti-crisis" y en alguna otra un "smiling" (cara sonriente), dando un mensaje positivo... (dibujo fatal y el "smiling" me quedó un tanto "Picassiano" pero funcionó). Si lo acompañas con el gesto del puño haciendo el "ok" y tu sonrisa, es difícil que la gente se te resista.


He de decir que con el dorsal "Anti-crisis" recibí hasta algún que otro aplauso... lo que da idea de lo hambrientos que estamos de impulsos positivos... vamos andando/corriendo ensimismados, preocupados, perdidos y muy pero que muy serios y la verdad es que nos cuesta reaccionar... porque aunque miramos no vemos. Pero cuando alguien consigue llamar nuestra atención... y captamos el mensaje... todo es positivismo y hasta los más serios... esbozan una tímida, pero reveladora, sonrisa.


Te aseguro que con un poco de empeño podrás conseguir grandes resultados. Una vez  experimentes, bien sea el nivel I o el nivel II, piensa que has puesto tu primera piedra de un castillo que se llama Liderazgo y Motivación y que está en ti poder seguir construyéndolo. Todos hemos empezado de alguna forma y esta es una muy gráfica e interesante. 

Si no has conseguido un resultado satisfactorio, porque la vergüenza te ha podido, date alguna oportunidad más, quizás el segundo día tengas más suerte. Si aún así, no te sientes cómodo/a, no pasa nada. Piensa que en esta vida hay personas que lideran y otras que sacan lo mejor de si misma gracias al liderazgo que les ofrecen las primeras.

Hay personas que al ver la foto solo ven una calle desierta, rodeada de edificios vulgares. Otras, sin embargo, van más allá y ven que al final de la calle hay colorido y esplendor y un edificio ilumina el centro de la ciudad. Tú puedes ser una de las personas que ve ese colorido y quizás pienses que todo el mundo lo hace. Pero créeme que no es así. Los que hacen ver el color, a los que no lo han visto, son los que influyen y transmiten. En cualquier frase y cualquier gesto tuyo, que tu creas insignificante, tu entorno puede encontrar el motivo para acelerar el paso, para subir más rápido, saltar más alto, llegar más lejos, coronar una montaña e incluso tocar la Luna.


Solo existe un tipo de liderazgo en el que no hacen faltan personas, no se precisa de Capital Humano, y ese es el liderazgo que se ejerce sobre uno mismo. Para todos los demás se necesita habilidad para gestionar con el entorno. Si perteneces a un grupo, dale tu toque humano y gestiona de forma efectiva, de cara a un objetivo positivo para todos los miembros, incluido tú.

La sociedad está muy necesitada de ilusión, de optimismo, de creer que si se puede... haz que los cabizbajos levanten la vista y miren hacia delante... que vean que, si levantan la vista, no solo les rodean los colores ocres del suelo, de los edificios, y de las aceras de la calle... sino que hay color y lo tienen justo enfrente de sus narices... tan solo han de levantar la vista y mirar al frente.

El futuro puede ser maravilloso... solo basta con enfocarlo y creer en él. Ser el "camera-man" que lo enfoca o el espectador depende tan solo y exclusivamente de ti.

Cálzate las zapatillas de deporte y sal a rodar tu película... es tan solo una pequeña meta para empezar: Spielberg comenzó con una cámara de Super-8 y ahora nadie duda que es uno de los mejores directores de la historia del cine. Un diminuto gesto tuyo puede cambiar el mundo. 

Yo, mientras tanto, seguiré encantado, gestionando con Capital Humano. Es, sin duda, la gestión más complicada para cualquier profesional ya sea de marketing, Finanzas, Compras, etc. pero, al mismo tiempo, la más enriquecedora. Ver como tu equipo confía en ti, tanto como tú lo haces en ellos, y mejora, crece, se desarrolla día a día y finalmente triunfa, es lo más satisfactorio y motivador a nivel personal que un profesional puede experimentar a lo largo de toda su vida.