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viernes, 6 de septiembre de 2013

NUEVO EN LA EMPRESA: CONSEJOS PARA TU PRIMER DÍA.

De acuerdo a los modelos empresariales y de Capital Humano de los nuevos tiempos, un profesional se deberá de enfrentar a un "primer día de trabajo" (primer día en una nueva empresa) varias veces a lo largo de toda su vida profesional. El empleado que pasaba toda la vida en la misma empresa es ya historia.

En base a ello, las empresas cada vez están más enfocadas e interesadas en que sus nuevos empleados aporten, desde el momento de su incorporación, valor añadido lo más pronto posible. En consecuencia, si la percepción de ese "valor añadido" comienza desde el minuto uno, el nuevo trabajador será mucho más estimado y tendrá más facilidad para abrirse las puertas del éxito profesional y personal en la nueva compañía.

Ante todo, debemos de tener muy presente que aunque un nuevo trabajador esté a prueba, por el hecho de que en su contrato haya una clausula que así lo especifica, hoy en día los nuevos modelos empresariales someten a un constante examen a cada uno de sus profesionales y, por ende, ese "periodo de prueba" durará toda su vida profesional, encontrándose en una constante "evaluación continúa". Cada día será un nuevo examen y, aunque haya ido aprobando hasta el día anterior, si hoy falla su posición estará en peligro.

A pesar de esa constante evaluación, comenzar con buen pie y dando una buena imagen es muy importante. Cada día cuenta pero como dice el refranero español, que es muy sabio, los primeros momentos nos etiquetarán y quedará constatado aquello de "Coge fama y échate a dormir". Por tanto, los primeros compases serán de vital importancia. Con posterioridad habrá lugar a posibles correcciones en caso de error... pero eso será más difícil y nos costará más que simplemente intentar hacerlo bien desde el principio o, lo que es mejor, tratar de ser uno mismo desde el momento en que entramos por el umbral de nuestro nuevo lugar de trabajo, dejando constancia de nuestra marca personal allá por dónde quiera que pasemos.



Se ha de ser muy consciente de que a pesar de que alguien haya pasado por un concienzudo proceso de selección, hasta que no ocupa su nuevo puesto no dará su imagen real y completa. Sin duda, la que ofrezca durante los primeros días será fundamental para su futuro y fama profesional dentro de su nuevo entorno laboral. Si todos perciben pronto una imagen de buen profesional, competente, seguro, comunicativo, resolutivo, etc.; se reforzará de inmediato la opinión positiva que tomaron los seleccionadores durante "su proceso". Al mismo tiempo, podrá acallar alguna boca que pudiera no estar tan convencida de que se optó por el candidato correcto. No olvidemos, que a veces, cuando se es seleccionado por varias personas dentro de un proceso, los candidatos finalistas pueden estar muy parejos y entre los encargados de decidir el candidato final se suele "discutir" en profundidad sobre la conveniencia de contratar a uno u otro. Todo se resume al final en una cuestión de pura química. Posiblemente, tan buena era la otra persona descartada como la elegida. Tampoco, será muy difícil que se tenga que trabajar, codo con codo o al menos interactuar, con alguien que se decantó en primera instancia por el candidato descartado. Así pues, una actitud proactiva demostrará que se eligió la opción más idónea y evitará levantar dudas, ayudando a reafirmar en su elección a quién dio su voto de confianza y convenciendo a quién no "apostó" por el "vencedor".

Ni que decir tiene, que la segunda parte del refrán "echarse a dormir", no ha de interpretarse de forma literal sino tan solo en sentido figurado e incluso ni aún así siquiera.

Tampoco ha de olvidarse que "quien da primero, da dos veces". Será conveniente anticiparse, en la medida de lo posible, a los acontecimientos. Hacerse una "película" de la empresa y su funcionamiento. Confeccionar con anticipación una lista de preguntas a realizar, a cada persona indicada, ayudará a fortalecer la imagen del individuo ante sus nuevos colegas, subordinados y jefes y le posicionará en buen lugar para dar ese valor añadido lo antes posible.




Para terminar, recordemos que a todo el mundo le gusta que le llamen por su nombre y que le recuerden tras una primera presentación. Por ello, es muy conveniente establecer personalmente algún "código mental" de asociación o bien se realicen ejercicios de memoria, para tener la agilidad necesaria que permita recordar el nombre junto con la cara correspondiente, de todas aquellas personas que serán introducidas. Esto causará muy buena impresión y trabajará en nuestro favor en lo tocante a las relaciones humanas con compañeros, clientes, proveedores, etc.

Igualmente, si nos hacen referencias acerca de una persona que no ha sido presentada físicamente, es muy importante poderla encuadrar posteriormente, con los datos y comentarios recibidos, una vez que exista un encuentro entre ambos, ya que será más fácil reorganizar nuestro "esquema personal" de la empresa y del entorno de trabajo.