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lunes, 24 de junio de 2013

MOTIVA TU ENTORNO... EJERCICIO PRÁCTICO (SACA EL LÍDER QUE LLEVAS DENTRO)

Me preguntaba alguien, en una reunión social, hace unos días, acerca de un correo mío que había recibido, anunciando el inminente estreno del libro "Human Resources Ladership" (en el que colaboro con un capítulo); si me había focalizado en Recursos Humanos en el momento actual.

Y yo respondía que nunca había dejado de estar focalizado, al igual que te ocurre a ti, querido lector, y al resto de gente que nos rodea. Y no digo esto, porque todos los que me leáis seáis profesionales liderando equipos, ya que me consta que este blog es seguido por personas dentro de todos lo niveles profesionales, sino porque cualquier persona, por el hecho de ejercer una actividad profesional o laboral, ya está interactuando con otros profesionales o agentes laborales, que son en sí mismos Recursos Humanos como tal.

No es, por tanto, necesariamente imprescindible ser un líder para gestionar Capital Humano. Sí es cierto que la persona que lidera asume ese rol, porque obviamente, si se lideran personas, se está gestionando Capital Humano. Con lo cual, desde el momento en que alguien tiene personal bajo supervisión (que no a sus órdenes), una de sus tareas es focalizarse en gestionar personas. Si no lo hace así, el equipo no funcionará. Pero dentro de cada equipo se interactua (o al menos debe interactuarse) entre cada uno de los miembros, y por tanto, cada individuo perteneciente a un grupo gestiona RRHH, al igual que hace el resto de sus compañeros de equipo. Que exista una buena química de grupo no es solo resultado de la gestión directa del líder de ese equipo. Todos los individuos que lo forman influyen en esa gestión.


De igual forma, le explicaba a mi interlocutor que uno de los apartados de la gestión de personas es la motivación y, que por ende, cualquiera capaz de aportar una dosis, por pequeña que esta sea, de esa "medicina" que necesitamos los seres humanos, llamada motivación; interactua con Capital Humano y, por tanto, de alguna forma  se focaliza en Recursos Humanos.

Por ello, no ha cambiado mi actividad, sino que continuo y seguiré haciéndolo, mientras desarrolle una actividad profesional.

Y ahora, puede que tú, querido lector, estés algo sorprendido, preguntándote si tú realmente has hecho algo, alguna vez, para motivar a tu entorno laboral y ni siquiera te has dando cuenta. Puede que estés llegando a la conclusión que todo este "rollo" del liderazgo, la motivación y términos similares, parecían ser tareas que correspondían a tu jefe, que de paso, para eso le pagan más que a ti. Pero, también, puede que estés pensando que si es cierto todo esto, te gustaría saber cómo hacerlo de manera más evidente o efectiva. Saber qué se siente cuando ves que las personas se motivan con lo que haces. Que, en el fondo, te gustaría influir en tu entorno, pero que nunca has tenido la oportunidad de hacerlo o nunca te has preocupado realmente, porque crees no estar preparado/a u otro tipo de pensamientos que te pueden estar limitando, porque nunca nadie te dijo que todo esto tuviera que ver contigo. Lo mismo, a veces, has pensado en transmitir tus ideales, hacer que otros crean lo que tu crees, pero honestamente, por timidez, por modestia, por desidia, porque no hay buen ambiente dentro de tu departamento, etc. no lo has desarrollado. ¿Para qué? si no tenías nada que ver con Recursos Humanos ni esperabas que te promocionaran. ¿Te has planteado que quizás si cambias tu forma de proceder dentro de tu grupo, el resto te vea de forma diferente y aunque solo sea por beneficio propio, mejorar tu entorno mejorará tu autoestima, la calidad de tu trabajo y por consiguiente tu calidad de vida dentro de tu entorno laboral?.

Seas una persona recién graduada, con poca experiencia laboral o alguien con algunos años de bagaje a sus espaldas no tener alguien a tu responsabilidad (que repito de nuevo no es lo mismo que tenerlo a tus órdenes), no es motivo para desentenderte de la gestión del Capital Humano de tu lugar de trabajo.

Para empezar debes preguntarte: ¿En mi vida me dejo liderar o lidero?.

¡Ojo!!! que ahora no hablo de tu vida laboral. Para empezar tienes que ver si eres alguien que influye en los demás de modo aparente.

¿Los demás tienen en cuenta tus opiniones? ¿Te piden consejo? ¿Te escuchan?.

Si es así, ya estás ejerciendo como líder sin que quizás lo sepas. Posiblemente seas el líder de tu círculo de amigos o de tu familia, así que laboralmente solo necesitas poner un poco de empeño y no te será complicado aportar valor añadido a tu grupo.

Aclaremos que no se trata de hacerle la competencia a tu jefe ni tampoco la pelota, sino de demostrar tu valía, tu peso en el grupo y sobre todo tus cualidades para mejorar y colaborar con los demás para ofrecer lo mejor de cada uno. Es bueno que exista una competencia sana entre vosotros, pero las rivalidades nocivas y mal entendidas lo que consiguen es debilitar vuestra fuerza y ahí es donde tú puedes aportar mucho. Trabaja para ayudar al resto e igualmente agradece la ayuda que te brindan los demás. La reputación de un departamento es de todos y cada uno de sus miembros pero tan solo se necesita un solo individuo para arruinar el trabajo de todo el conjunto.

¿Qué ocurre si has respondido negativamente a las 3 preguntas anteriores? Bien, mira a ver si tienes hijos (bueno... me imagino que no hará falta que mires... y que si los tienes lo tendrás muy presente y al haberte hecho esta pregunta, habrás respondido afirmativamente de inmediato. Si has dudado, creo sinceramente que tienes un serio problema y no concrétamente en la gestión de personas sino en el ámbito familiar. El cualquier caso, será mejor que no sigas leyendo :-)). En fin, si tienes hijos, pues mucho o poco estás liderando. Las tareas y deberes paternos son un buen ejercicio de liderazgo y la mayoría de padres o madres pueden dar fe de ello. Si has cuidado alguna vez de algún menor sin que sea hijo tuyo y has sobrevivido, también puede valer para empezar.

Si no te sientes dentro ninguna de las "categorías" anteriores, no te preocupes, te propongo un ejercicio práctico (que vale para todo el mundo pero que será aún más revelador para aquellos que nunca han experimentado un rol de liderazgo):

Es ideal para deportistas a los que les guste el "running" (correr), ciclismo, o similar... pero es válido incluso para aquellos a los que les gusta caminar a diario u ocasionalmente. Si no te encuentras en ninguno de estos casos, simplemente escoge un día y sal a dar un paseo.

Es recomendable que escojas una zona transitada. Un parque, un paseo, una avenida; donde vaya gente habitualmente a hacer ejercicio (andar, correr, patinar, montar en bicicleta, etc.).

Ahora piensa cómo va la gente ¿La has observado?. ¿Te has fijado?.

Bien, lo mismo no lo has hecho, pero no te mortifiques por esto, la gran mayoría hace como tú, caminan cabizbajos sin mirar al frente ni con quién se cruzan. Y aquí radica la clave de este "experimento". Vas a hacer magia sin necesidad de polvos mágicos, con tan solo tu fuerza y magnetismo.


Cuando comiences tu caminata o ruta y te cruces con alguien, haz un gesto evidente de empatía. Yo soy "runner" (corredor) y suelo hacer un "ok" con el pulgar levantado cuando me cruzo con otro "runner" o ciclista, incluso lo hago con personas que van andando. Es una clase de saludo, una muestra de respeto por lo que hace la otra persona. Es como decir: "¡Eh!, valoro lo que haces, sé que supone un esfuerzo, ánimo y sigue... ¡Dale más fuerte!!!.

También puedes hacerlo con la gente que está sentada en los bancos y te observa al pasar.


Encontrarás que hay gente que no te mirará... otra que, precisamente tu gesto, les llamará la atención y te escudriñarán con sorpresa, pero de forma algo rara (como pensando ¿De qué manicomio se ha escapado este/a loco/a?). Y otros muchos que cambiarán su gesto. Liderar supone influir en los demás, transmitirles tu entusiasmo, contagiarlos para que den lo mejor de sí. Vas a poder vivir auténticas experiencias muy enriquecedoras y sorprendentes: Arrancar una sonrisa, observar como aceleran el ritmo como respuesta a tu estímulo, como te devuelven el gesto, como se adelantan a tu saludo en la siguiente vuelta y te lo devuelven, si no lo han hecho antes, como te animan a ti también. Incluso como se te unen y comienzas una amena charla. Se puede acabar haciendo "amigos" en una salida. Pero como poco, la próxima vez que te encuentres con alguno de tus "seguidores" te devolverá el gesto casi con toda seguridad, acompañándolo con la consiguiente sonrisa.


¿No crees que esto es algo "grande"?. Has contribuido a hacer que todo tu entorno sea, cuanto menos más humano y que no parezca como si estuviera habitado por simple autómatas.

Todo eso se puede conseguir, simplemente, interactuando de forma empática y positiva. En un entorno laboral se puede hacer lo mismo.


Hasta aquí puedes realizar el test en, lo que podemos llamar, su nivel I (para principiantes), pero se puede pasar a un nivel II (para iniciados).


Si eres deportista habitual y has competido, puedes coger uno de tus dorsales usados, si no es así, puedes utilizar una cartulina. Escribe en el reverso  del dorsal o en la cartulina un "slogan" que te parezca motivador. Puedes elegir el que quieras... pero piensa en lo que a la gente le gustaría leer.


Yo en alguna ocasión he usado un lema "anti-crisis" y en alguna otra un "smiling" (cara sonriente), dando un mensaje positivo... (dibujo fatal y el "smiling" me quedó un tanto "Picassiano" pero funcionó). Si lo acompañas con el gesto del puño haciendo el "ok" y tu sonrisa, es difícil que la gente se te resista.


He de decir que con el dorsal "Anti-crisis" recibí hasta algún que otro aplauso... lo que da idea de lo hambrientos que estamos de impulsos positivos... vamos andando/corriendo ensimismados, preocupados, perdidos y muy pero que muy serios y la verdad es que nos cuesta reaccionar... porque aunque miramos no vemos. Pero cuando alguien consigue llamar nuestra atención... y captamos el mensaje... todo es positivismo y hasta los más serios... esbozan una tímida, pero reveladora, sonrisa.


Te aseguro que con un poco de empeño podrás conseguir grandes resultados. Una vez  experimentes, bien sea el nivel I o el nivel II, piensa que has puesto tu primera piedra de un castillo que se llama Liderazgo y Motivación y que está en ti poder seguir construyéndolo. Todos hemos empezado de alguna forma y esta es una muy gráfica e interesante. 

Si no has conseguido un resultado satisfactorio, porque la vergüenza te ha podido, date alguna oportunidad más, quizás el segundo día tengas más suerte. Si aún así, no te sientes cómodo/a, no pasa nada. Piensa que en esta vida hay personas que lideran y otras que sacan lo mejor de si misma gracias al liderazgo que les ofrecen las primeras.

Hay personas que al ver la foto solo ven una calle desierta, rodeada de edificios vulgares. Otras, sin embargo, van más allá y ven que al final de la calle hay colorido y esplendor y un edificio ilumina el centro de la ciudad. Tú puedes ser una de las personas que ve ese colorido y quizás pienses que todo el mundo lo hace. Pero créeme que no es así. Los que hacen ver el color, a los que no lo han visto, son los que influyen y transmiten. En cualquier frase y cualquier gesto tuyo, que tu creas insignificante, tu entorno puede encontrar el motivo para acelerar el paso, para subir más rápido, saltar más alto, llegar más lejos, coronar una montaña e incluso tocar la Luna.


Solo existe un tipo de liderazgo en el que no hacen faltan personas, no se precisa de Capital Humano, y ese es el liderazgo que se ejerce sobre uno mismo. Para todos los demás se necesita habilidad para gestionar con el entorno. Si perteneces a un grupo, dale tu toque humano y gestiona de forma efectiva, de cara a un objetivo positivo para todos los miembros, incluido tú.

La sociedad está muy necesitada de ilusión, de optimismo, de creer que si se puede... haz que los cabizbajos levanten la vista y miren hacia delante... que vean que, si levantan la vista, no solo les rodean los colores ocres del suelo, de los edificios, y de las aceras de la calle... sino que hay color y lo tienen justo enfrente de sus narices... tan solo han de levantar la vista y mirar al frente.

El futuro puede ser maravilloso... solo basta con enfocarlo y creer en él. Ser el "camera-man" que lo enfoca o el espectador depende tan solo y exclusivamente de ti.

Cálzate las zapatillas de deporte y sal a rodar tu película... es tan solo una pequeña meta para empezar: Spielberg comenzó con una cámara de Super-8 y ahora nadie duda que es uno de los mejores directores de la historia del cine. Un diminuto gesto tuyo puede cambiar el mundo

Yo, mientras tanto, seguiré encantado, gestionando con Capital Humano. Es, sin duda, la gestión más complicada para cualquier profesional ya sea de marketing, Finanzas, Compras, etc. pero, al mismo tiempo, la más enriquecedora. Ver como tu equipo confía en ti, tanto como tú lo haces en ellos, y mejora, crece, se desarrolla día a día y finalmente triunfa, es lo más satisfactorio y motivador a nivel personal que un profesional puede experimentar a lo largo de toda su vida.